Mientras capturaba la primera fotografía que ves, la cámara de Joaquín Hernández me capturaba a mí trabajando. La primera fotografía estará incluida en la exposición "Figuras y Sombras" organizada por Museo El Taller de Títeres.
miércoles, 7 de mayo de 2014
WORK IN PROGRESS
Mientras capturaba la primera fotografía que ves, la cámara de Joaquín Hernández me capturaba a mí trabajando. La primera fotografía estará incluida en la exposición "Figuras y Sombras" organizada por Museo El Taller de Títeres.
jueves, 1 de mayo de 2014
PEQUEÑA CARTA DE UNA FUTURA TRABAJADORA
CARTA A LOS INCOMPETENTES Y LOS EGOÍSTAS
(léase políticos y
empresarios sin escrúpulos)
Yo no trabajo, aún soy una niña, pero ya juego a imaginar
qué seré de mayor. Sueño con ser doctora o bailarina o maestra o veterinaria o
astronauta… sueño un sinfín de posibilidades para las que aún tengo tiempo de
decidir. Porque recuerden, soy una niña que aún está descubriendo el mundo. De
ese sinfín de posibilidades, lo cierto es que tendría que restar la mitad ya
que ustedes no se preocupan de que tenga una educación completa pero sí se
ocupan de que en el futuro las tasas de pago sean tan altas que por mi clase
social no pueda pagarlas. Y lo cierto es que a ese mismo sinfín de
posibilidades debería restar la otra mitad que queda ya que los empresarios de
este país están tan ocupados en EREs ficticios, congelación de sueldos y
recortes para optimizar que se les ha olvidado invertir en el potencial humano
y arriesgar en nuevos campos. Resultado: un sinfín de IMposibilidades. Menos
mal que siempre me quedará una ocupación: CRÍTICA. Algo que me enseñarán mis
padres y mis familiares sin que les pague tasa alguna y para lo que siempre hay
un hueco porque de eso se trata, de salir de la zona de confort para analizar,
decir y no autocensurarse. La verdad, para esto último ustedes me lo están
poniendo muy fácil. ¿Tienen miedo ya? ¿No? Pues visualicen la legión de adultos
críticos que les va a pasar por encima dentro de dos décadas (aprox.)
Un saludo. Sigan haciendo ustedes como que hacen algo que
nos beneficia a los futuros y presentes trabajadores…
Dedicado a los trabajadores que aguantan, a los que están
contentos, a los parados, a los estudiantes que acaban y no encuentran, a las
mamás que luchan por reincorporarse y a todos los que no pierden la sonrisa.
miércoles, 30 de abril de 2014
martes, 29 de abril de 2014
TEATRO Y FOTOGRAFÍA
Cuando escribo teatro veo en mi cabeza imágenes que me gustaría fotografiar. Las veo con tanta intensidad... veo el ángulo en el que capturo, la luz que se distribuye... Sin darme cuenta, calculo hasta los valores técnicos con los que debería ajustar la cámara.
Cuando fotografío veo en mi cabeza las palabras y las acciones escénicas que se desarrollan. Las veo con tanta intensidad... veo el orden en el que se produce el diálogo, la pausa y el silencio... Sin darme cuenta, estructuro un principio y un título con el que jugar y desarrollar.
Cuando escribo teatro. Cuando fotografío. Puede salir cualquier cosa... que me hace ser como voy siendo. Quedan explicadas mis dos pasiones.
Texto y Fotografía: Luis Fernando de Julián.
lunes, 28 de abril de 2014
LA NOCHE DE LOS LÁPICES (texto teatral breve íntegro)
Aquí os dejo mi texto teatral breve dirigido a jóvenes "La noche de los lápices" inspirado en los acontecimientos que sucedieron en Argentina y llevan el mismo nombre.
Valencia, 23 de
febrero de 2012. Lucía está en un parque, escribiendo en su portátil. Se acerca
Álvaro.
Álvaro- ¿Qué
haces?
Lucía- Estoy
escribiendo una obra de teatro breve.
Álvaro- ¿De qué
va?
Lucía- Acabo de
empezarla. Es la historia de la noche de los lápices, unos estudiantes de
secundaria argentinos que en 1976 fueron secuestrados… y aún no han aparecido.
Álvaro- A ver…
Comienza la acción
paralela en los calabozos de Quilmes, muy cerca de La Plata. Vemos una sala pequeña
y gris con poca luz. Al fondo un pequeño carrito metálico con ruedas, lleno de
óxido y “herramientas”. Es el 17 de septiembre de 1976. Entra el guardia, un
tipo corpulento y grasiento, arrastrando a un chico de unos dieciséis años con
los ojos vendados, maniatado y sin camisa. El chico forcejea a la vez que grita
una y otra vez:
Chico- ¡Soltame
guacho! ¡Soltame!
El guardia sienta al
chico en una silla destartalada, tras una vieja mesa de interrogatorios. Entra
el comisario.
Guardia- (Servicial) Señor comisario.
El comisario se acerca
hasta el chico y lo mira de arriba abajo. Hace ademán de golpearle en la cara
para asegurarse de que la venda está bien puesta y no pueda verle.
Guardia- Este
pibe no suelta manija, señor.
Comisario- ¿Le
metiste la picana?
Guardia- Aún no.
Comisario- Pelotudos
de mierda… ¿Es que tengo que hacerlo todo yo? Tenés que picanearle la pija (Estruja al chico por los testículos mientras
este grita) O mejor denle picana por el orto que tal vez le gusta (Tirándole de una oreja) ¿verdad pibe?
¿verdad? ¿No tenés suficiente? Acá te vamos a cagar a trompadas, flaco (Suelta al chico con desprecio y saca un
pañuelo con el que se limpia las manos) Que asco… creo que este se meó
encima. (Pausa) Morales, se va un
flaco, ponemos otro. ¿Entendés?
Guardia- Sí,
señor comisario.
Comisario- (Saliendo) Dale negro.
El guardia se queda
sólo en escena, se rasca el cogote pensando cuál va a ser su próximo paso.
Álvaro- (Mirando su Smartphone) ¡ufff!
Lucía- ¿Qué pasa?
Álvaro- He
buscado picana: Máquina de descargas eléctrica utilizada para torturar. (Pausa) ¿Por qué los secuestraron?
Lucía- Porque
hicieron una manifestación para reivindicar el boleto estudiantil.
Álvaro- ¿Qué es
eso?
Lucía- Un carnet
para que los estudiantes pudiesen tener descuento en el transporte público.
Guardia- (Rompiendo bruscamente su inmovilidad)
Escuchame pibe… vas a cantar todo.
Chico- (Tajante) Quiero hablar con mis viejos.
Guardia- Che, ¿querés
hablar? Ok, pibe. Hablá conmigo. No seas boludo pibe, si vos querés podemos
hablarlo todo, no hay problema.
Chico- La concha
de la lora…
Pausa.
Guardia- ¿Con
quién andas?
Chico- Con nadie.
Guardia- Dame un
nombre pibe.
Chico- Con nadie,
con nadie. ¡Con nadie! ¿Es que sos sordo guacho de mierda? ¿Cuántas veces tengo
que repetirtelo? (Levantándose en el
sitio) ¡No ando en nada, no ando con nadie! ¡Sos vos el que está podrido,
no yo!
El guardia se acerca y
le da un puñetazo. El chico cae sobre la silla y escupe sangre.
Guardia- Pibe,
andate y cuidado. Piolas a mi no, che. No
te confundás. (Se acerca al chico y le
habla al oído) Si quiero, agarro esta silla y te la meto por el orto hasta
que hablés, flaco.
Chico- Eso es lo
que te gusta, ¿no? ¿los ortos de los pibes?
El guardia le da otro
puñetazo.
Gardia- Andate
pibe, ándate. Los muchachos me contaron que tenés una hermana. Una yegua
relinda ¿Todavía no se la cogieron?
Chico- No puedo
verte hijo de puta, pero puedo olerte, y olés a mosca. A esas moscas de la
mierda que andan todo el día pegadas chupando lo que los demás cagan. (Simula el zumbido de las alas de una mosca)
Bzzzz, bzzzz. ¿Querés pegarme otra más? Dale, boludo. Ya me importa todo una
mierda.
El guardia se da la
vuelta y prepara un vaso de agua.
Guardia- ¿Tenes
sed, pibe?
Chico- ¿Ahora sos
amable?
Guardia- (Cortante) ¿Querés agua?
Lucía- (Dirigiéndose al chico) ¡No! ¡no tomes
agua!
Chico- (Dirigiéndose a Lucía) ¿Por qué? Tengo
sed.
Lucía- Si bebes
agua y luego te dan con la picana, revientas como un sapo.
Chico- ¿Cómo lo
sabés?
Lucía- Lo he
leído.
Guardia- Che, ¿que
no vas a responder, pibe? ¿Eh?
Chico- No. No
quiero señor.
Guardia- No quiero
señor… que educado parecés ahora. (Pausa).
Ahora vamos a divertirnos un poco pibe.(Le
derrama el agua por encima y acerca la picana) ¿Vas a hablar?
Suena un aviso en el Smartphone
de Álvaro. La acción se congela.
Lucía- ¿Qué es?
Álvaro- (Lee) Valencia dobla el número de
efectivos antidisturbios. Pasan de ser 100 a 190.
Lucía- No sé si
pensar que tienen miedo a que hagamos algo o pensar que son ellos los que
quieren hacer algo.
Álvaro- (Suena otro aviso) Nos han bautizado:
“La primavera de Valencia” ¿De dónde viene eso de la primavera?
Lucía- De Praga.
Luego te lo cuento. Calla, que entra alguien.
Entra el comisario que
interrumpe al guardia.
Comisario-
¡Morales! Venga acá.
Guardia- (Dándose la vuelta asustado) A sus
órdenes señor.
En escena se establecen
dos diálogos paralelos.
Comisario- Che,
¿soltó algo el flaco?
Guardia- Nada
señor. Ahora iba a meterle picana como usted me dijo…
Comisario- Dejalo,
cambio de planes.
Pausa.
Comisario- ¿Sabés
Morales? Yo creo que son esos libros de mierda que leen, les lavan el cerebro y
se creen que pueden hacer y decir lo que quieran… Y eso no es así Morales,
¿verdad que no?
Guadia- No señor
comisario.
Comisario- Hay
unas normas, y esas normas están para respetarlas. No se puede ser macho si no
tenés pelos en la pija.
Chico- (A Lucía) ¿Dónde lo leíste?
Lucía- ¿El qué?
Chico- Lo que
dijiste, lo del vaso de agua y el sapo.
Lucía- Lo
escribió…
Chico- ¿Por qué te
callás? ¿Quién lo escribió?
Lucía- No sé. Lo
he olvidado.
Chico- No me
versees. No es cualquier cosa como para olvidarlo.
Lucía- ¿Qué
importa eso?
Chico- ¿Estás
loca? Vos lo sabés porque alguien que paso por acá lo vivió y después lo contó.
¿Es así?
Lucía- (Avergonzada) Sí.
Chico- Decime, ¿quién
entonces?
Lucía- Algunos de
los que sobrevivieron… tengo una lista.
Chico- Eso
significa que otros murieron…
Lucía-Algunos
muertos. Cientos de desaparecidos…
Chico- Me llamo… (Pausa) No, déjalo piba. Vos no me lo dirías. Y tenés razones para hacerlo…
Te entiendo. Perdoname. Parecés una piba piola, tenés que saber la verdad. No
nos secuestraron por el boleto. Yo ni siquiera estaba en la manifestación, pero
sí estaba en la unión de estudiantes de secundaria… Nos han agarrado por estar
organizados, por tener un proyecto… Nosotros no hacíamos nada malo, sólo
queríamos que las cosas fuesen mejor… Había mucho movimiento; íbamos por los
barrios a ayudar a la gente más pobre, nos reuníamos y debatíamos, editamos
revistas estudiantiles… pero jamás hicimos nada malo. No hicimos daño a nadie.
Sólo pensamos de una forma crítica y andábamos organizados, eso es lo que les
jode.
Comisario- Agarrá
al flaco y llevalo a la celda con los otros conchudos.
Guardia- ¿Y la
picana?
Comisario-
¡Llevalo a la celda! Luego pasaré para
llevarlo al paredón. ¡Dale negro, sacalo de acá!
El guardia levanta al
chico y lo saca de escena forcejeando, éste grita una y otra vez:
Chico- ¡No me
olviden! ¡No me olviden! ¡no nos olviden! ¡Recordá La Plata! ¡1976! ¡Recuerden!
¡Tenés que recordar siempre!
El comisario se
enciende un puro mientras contempla la escena.
Álvaro- Pero… esto
es una obra de teatro, no pasó de verdad ¿no?
Lucía- Eran
chicos y chicas de entre catorce y dieciocho años, secuestrados en mitad de la noche, sin ninguna explicación,
en un país tomado por una dictadura armada y sin escrúpulos en la que estaba
prohibido pensar diferente a lo establecido. Ninguno de ellos se habría
enfrentado así a sus verdugos, hubiese sido un suicidio inmediato, esa es la
parte ficticia de esta obra. La otra parte, la de los abusos, las
desapariciones y los crímenes, fue más real de lo que he escrito.
El comisario les mira desafiante.
Álvaro y Lucía le aguantan la mirada nerviosos. El comisario da una honda
calada a su puro y expulsa el humo hacia ellos, mientras dibuja en su rostro
una sonrisa premonitoria. OSCURO FINAL.
jueves, 24 de abril de 2014
miércoles, 23 de abril de 2014
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
CAPERUZA ROJA
Ya está en imprenta mi álbum ilustrado juvenil "Caperuza Roja", publicado por @lapagina_48 Una historia muy diferente al cuento q...
-
Aquí os dejo mi texto teatral breve dirigido a jóvenes "La noche de los lápices" inspirado en los acontecimientos que sucedier...
-
Aquí os ofrezco el monólogo breve "¿Y tú dónde vives?" que participó ayer, viernes 3 de junio 2016, en el XXI maratón de monólogo...













