LA CAMISA DE LORCA


LA CAMISA DE LORCA

PREMIO CARRO DE BACO DE TEXTOS TEATRALES BREVES 2014

L. Fernando de Julián

Escena única. Sierra Nevada, Granada. Últimos estertores de una noche de luna llena antes de la madrugada del 18 de agosto de 1936. Dos chicos muy jóvenes, Antonio y Belén, están tumbados al fresco sobre una loma. Esperan algo. Belén es ciega, Antonio le va narrando.

Belén- Cuéntame otra vez cómo son las estrellas...
Antonio- Pero si ya te lo he contado mil veces... Además, hoy no hay estrellas.
Belén- ¿No hay estrellas?
Antonio- No.
Belén- ¿Por qué?
Antonio- Porque cuando la luna está llena no se ven.
Belén- Pero entonces sí están...
Antonio- No, no están.
Belén- Yo no puedo verte y sin embargo tú estás aquí conmigo ¿no?.
Antonio- Lo que tú digas...

Antonio se incorpora y se asoma desde la loma.

Antonio- ¡Ya vienen!
Belén- ¿Cuántos traen?
Antonio- Cuatro.
Belén- ¿Cómo son?
Antonio- Parecen señoritos, aunque es difícil distinguirlos.
Belén- ¿Qué hay?
Antonio- Zapatos, un par de pantalones sucios y, espera... sí, una camisa de buen
ver.
Belén- ¿Una camisa?
Antonio- Sí, no tiene botones, pero es buena.
Belén- ¿De qué color es?
Antonio- Blanca.
Belén- ¿Blanca?
Antonio- Sí. El pelotón ya está formando, hoy va rápido.

Los cuatro presos son colocados, el pelotón de fusilamiento se prepara frente a ellos.
Cabo- ¿Vuestra última voluntad?

Silencio. De los cuatro sólo Lorca se atreve a contestar.

Federico- Déjenme recitar un último poema.
Cabo- Una mierda es lo que vas a recitar tú. ¡Carguen!

Antonio- Ya están cargando. ¡Apunten!

Cabo- ¡Apunten!
Federico- (Levanta los brazos como el personaje del cuadro de Goya) ¡Una oración!
¡Una oración! ¡Déjame una última oración por favor te lo pido!
Cabo- Dirígete a mi de usted, maricón.

Pausa.

Federico- Por favor señor... déjeme usted una oración...

Pausa.

Cabo- Los rojos no rezan.
Federico- Yo no soy rojo, sino poeta señor.
Cabo- A mi no me contestes que te suelto una ostia.
Federico- La última oración, por lo que más quiera.

Belén- ¿No disparan?
Antonio- No.
Belén- ¿Qué pasa?
Antonio- No sé. El de la camisa ha levantado las manos.
Belén- ¿Y qué hace?
Antonio- Está hablando con el nacional.
Belén- ¿Y qué dice?
Antonio- Y yo que sé... ¡Si no te callas!
Belén- Déjame a mi. (Agudiza el oído)

Cabo- Además de rojo, poeta. Y ahora una oración. Esto vale la pena verlo. ¡Que
sea breve!

Pausa. Federico hace memoria.

Federico-Que todos sepan que no he muerto;
Que hay un establo de oro en mis labios;
Que soy el pequeño amigo del viento Oeste;
Que soy la sombra inmensa de mis lágrimas”.

Cabo- (El cabo se acerca a Lorca) Me la has jugado hijo puta. (Vuelve con el
pelotón). ¡Fuego!

El pelotón dispara sus fusiles. Los cuatro cuerpos caen al suelo.

Antonio- Ya está. Se acabó la función. Ahora os vais a casa y nosotros a lo nuestro.

Pausa. Antonio vuelve a tumbarse.

Antonio- ¿Qué ha dicho?

Pausa.

Belén- Un poema.
Antonio- (Ríe) Será cursi el tío (Ríe) Ese se ha meado en los pantalones (ríe). Será
cagón... (ríe)
Belén- ¡Calla!

Pausa. Antonio se asoma de nuevo.

Antonio- Ya se van. Venga, dame la mano que vamos por lo nuestro.
Belén- ¡Espera!
Antonio- ¿Qué pasa?
Belén- Al de la camisa no.
Antonio- ¿Por qué? Si tú no ves la sangre. Además eso se lava y queda como nuevo.
Belén- No es eso.
Antonio- ¿Entonces?
Belén- El de la camisa no, prométemelo.
Antonio- Tú estás loca, desperdiciar una camisa tan guapa...
Belén- ¡Te digo que no!

Pausa.

Belén- Prométemelo...
Antonio- (Pausa. Antonio se lo piensa) Va bien... ¡La camisa para el muerto! ¡Pero vamos ya!, no sea que vuelvan.
Belén- Antonio...
Antonio- ¿Qué?
Belén- Tenemos que enterrarlo.
Antonio- ¿A quién?
Belén- Al de la camisa.
Antonio- ¿Qué dices? ¿Por qué tenemos que enterrar a ese?
Belén- Porque ese hombre es un poeta.
Antonio- ¿Y a mi qué? Si ni siquiera sabes cómo se llama.
Belén- Eso da igual. Tenemos que enterrarlo
Antonio- ¡Tú estás loca, voy a enterrar yo a ese! ¡Los ciegos estáis todos locos!
Belén- Hay que enterrarlo, Antonio, pero no aquí.
Antonio- ¿Y para qué? Si se va a acabar pudriendo igualmente.
Belén- Si lo enterramos nosotros nadie lo encontrará.
Antonio- ¿Y qué ganamos con eso?
Belén- Su poesía Antonio.
Antonio- ¡Memeces de loca!
Belén- Si nadie lo encuentra su lengua siempre estará en la de todos, sus palabras en
el aire, su presencia en el horizonte... Será eterno e inmortal...
Antonio- ¡Qué montón de estupideces!
Belén- Tú sólo guíame Antonio, que yo lo arrastro.
Antonio- ¿Pero qué vas a arrastrar tú a un muerto? ¿Y dónde lo vas a llevar? ¿Eh? ¿A
tu casa?
Belén- No. Colina abajo. Cerca de las azucenas.
Antonio- ¡Qué azucenas ni que ocho cuartos! ¡Tú estas loca!
Belén- Por favor Antonio...
Antonio- ¡Que no!
Belén- Antonio, ese hombre no se puede quedar así...
Antonio- ¿Y a ti qué más te da?
Belén- No quiero que se lo coman el sol y los gusanos.
Antonio- ¿Y qué quieres, que se lo coman las flores?
Belén- Es importante Antonio.
Antonio- ¡Que no quiero!

Pausa.

Belén- Está bien, no te preocupes. Lo haré yo, aunque tenga que arrastrar los cuatro
cuerpos (Se levanta para bajar la loma)
Antonio- ¡Menuda estampa, una ciega arrastrando cuerpos en mitad de la noche!
Belén- ¿Hay alguna roca?
Antonio- Si encima te me vas a despeñar...
Belén- Dime ¿hay alguna?
Antonio- ¡Estate quieta anda! (Pausa) Está bien. Pero todo lo demás es mío... para ti
el muerto y para mi lo demás.
Belén- Puedes quedártelo todo. No quiero nada.
Antonio- ¡De perlas! Voy a tener zapatos para rato... Vamos, amárrate a mi brazo que
bajamos.
Belén- Gracias Antonio, eres un buen chico.
Antonio- A los locos no hay quien os entienda...

 Belén se coge al brazo de Antonio y bajan la loma. OSCURO FINAL.

"La camisa de Lorca", ganadora del I concurso de Textos Teatrales Breves carro de Baco se estrenó el 3 de octubre de 2014 en el Espai escènic Carro de Baco (Barcelona)  con dirección de Germán Madrid e interpretación de Mireia Ruíz, Sergi Sánchez, Pol Nubiala y Txema Serrano.

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