jueves, 6 de marzo de 2014

EL PERRO DE HABAUC

Aquí os dejo el texto íntegro de mi monólogo breve "El perro de Habauc". Siempre he tenido cariño a este texto que por falta de fondos no se llegó a editar en papel. Ahora lo retomo y lo publico aquí para su lectura. Aunque yo lo llamé Habauc... hace alusión al polémico Habacuc. El texto se estrenó el 21 de abril de 2009 dentro del IX maratón de monólogos organizado por la Asociación de Autores de Teatro en La Casa encendida. El maestro de actores Jose Pedro Carrión puso en escena el texto de una forma que sólo saben hacer los perros viejos, desde lo más profundo de las tripas. Silencio, empieza la lectura/función.

EL PERRO DE HABAUC 

Escena I
Tirado en el suelo, un hombre de mediana edad, exhausto y deshidratado, balbucea frases inconexas. Medio desnudo, podemos ver que lleva un collar de perro al cuello, anclada a la pared mediante una larga y fina cadena.

Raimond-  mmm… M... perro... eres... eres... reina... ignominia... universo... (Pausa) simiente... vergüenza... ignominia... (Pausa) Escape... verduga... hijo de perra... (Pausa) eres, eres... perro... univeso... vida... cadena... (Pausa) Tirana humandidad.. perro ignominia... (Pausa) Escape futuro... eres perro... (Pausa. Largo silencio)  aaa… aaa… Agua. Agua. Aaa. Mmm.. Agua. (Inspira y expira fuertemente) Agua por favor... mmm... mmm... (Silencio) Reina y señora... eres lo que ers... (Vuelve a inspirar y expirar fuertemente) socorro. Socorro. So... mm... m... (Inspira, se incorpora y queda sentado. Sus ojos están dañados. Silencio) ¿Hay alguien? (Silencio) Mmm... m... ¿Alguien puede escucharme? (Tose repetidas veces. Silencio) Perro ignominioso... perro famélico... Aaa... Aaa... Ayúdenme... (Silencio. Se deja recostar suavemente mientras repite) Ayúdenme... Ayúdenme...

Oscuro.

Escena II.
Vemos al mismo hombre sentado y con los brazos recogidos sobre sí. Su estado es visiblemente alterado. Se levanta y vuelve a sentar continuamente.

Raimond- Tuvo que escaparse... ¡El puto perro tuvo que escaparse! (Pausa) ¡Claro! El perreo tenía una cuerda... ¡¿Por qué coño puse una cadena?! (Se levanta y mordiasquea la cadena) ¡Mierda! ¡Más que mierda! (Gruñe como un perro. Olisquea el aire) ¡Joder, me he meado en los pantalones y no me he enterado! (Pausa. Se arranca a reir. Pausa brusca. Se sienta de nuevo) ¡Puto perro! ¿Cómo coño te escapaste? ¡Porque tú te escapaste, a mi no me jodas! (Pausa. Se levanta) ¿O tal vez te soltaron?  (Silencio) ¡Claro! ¡A ti te soltaron hijo de perra! Si no, ¡qué coño te ibas a escapar si estabas famélico..! ¡No puedes romper una cuerda! (Pausa. Se sienta. Mordisquea de nuevo la cadena. Desiste y empieza a rascarse compulsivamente)  Piensa joder, piensa... (se husmea la entrepierna. Se levanta) ¿Dónde estoy? (Pausa. Se percata de que está atado con una cadena) ¿Por qué estoy atado? ¿Quién me ha hecho esto? (Da vueltas a su alrededor) ¡¿Qué está pasando?! ¡¿Qué está pasando?! (Se percata de algo que hay escrito en la pared) Ignominia... Ignominia. (Rompe a reír y cae al suelo. Se revuelca como un perro con las cuatro patas hacia arriba mientras repite una y otra vez entre carcajadas) ¡Ignominia! ¡Ignominia! ¡ja,ja,ja...! ¡Ignominia reina de mi vida! ¡ja, ja, ja! ¡Ignominia dueña del futuro! ¡ja, ja, ja! ¡¡Ignominia tirana, verduga y simiente de la humanidad!!
Oscuro.

Escena III y final.
Raimond hace pruebas con una grabadora de mano, a un lado tiene un collar de perro y una larga y fina cadena.

Raimond- Sí, sí. Probando, probando... Raimond Vadell. (Rebobina y se escucha a sí mismo) ¡Perfecto! (Pone la grabadora a funcionar y empieza su discurso) Hola. Mi nombre es Raimond Vadell. Los que me conocen saben que detesto las categorías, pero podría decir que me considero creador de meta-arte. La instalación metaartística que van ustedes a ver surgió de una noticia que leí hace unos años. Al parecer, un colega de profesión apodado “Habauc” creó una instalación en la que se mostraba a un perro callejero atado con una cuerda a una pared. En la pared había escrito con comida de perro “eres lo que es”.  La instalación consistía en dejar al perro allí atado mientras durase la instalación. Bien. Yo no me planteo si esta noticia es cierta o falsa. No sé si el tal Habuc existe o no, ni si existió el perro de Habauc... Tampoco entro en la ética al respecto de la muerte por inanición de un perro considerada como arte, ni si los espectadores de tal obra actuaron o no en defensa del perro. El objetivo de mi instalación es estudiar la relación entre lo mórbido y la fama. Según mi tesis, en la actualidad, hay una estrecha relación entre lo mórbido y escatológico y las cotas de difusión, fama y reconocimiento  a las que puede optar una obra. Dicho esto, paso a presentarles mi instalación. He alquilado por un mes esta pequeña sala donde quedará expuesta mi obra para el libre acceso del público. Sobre esa pared, he escrito con mi propio semen la palabra “Ignominia”. Para que pudiese leerse, he puesto sobre la palabra un fluorescente de luz negra. A continuación voy a ponerme este collar de perro (se lo pone) Ahora me voy a anclar con esta cadena  a la pared (lo hace) Y por último voy a tragarme la llave (Lo hace. Presiona el stop y deja la grabadora en el suelo frente a él. Largo silencio. Espera con los brazos cruzados y sonriente. Silencio. Se acerca a la grabadora, la coge y graba) Espero que disfruten de la obra.


Oscuro final

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